Antes de cambiar de ordenador, deje que le digamos si el suyo tiene arreglo. El diagnóstico no se cobra.
Diagnóstico sin coste · Presupuesto cerrado antes de empezar · Nada se toca sin avisarle
Hay una idea muy extendida de que un ordenador «dura» cuatro o cinco años y luego toca cambiarlo. No es cierto para la mayoría de la gente: depende de para qué lo use y de cómo esté por dentro. Un caso de los habituales:
«Tiene seis años y todo el mundo me dice que lo tire. Pero funcionar, funciona; solo va lento.»
«Va lento» casi nunca significa «está acabado». Un disco SSD y algo más de memoria cambian por completo un equipo de esa edad, y cuestan una parte pequeña de uno nuevo. Le decimos si el suyo admite esas mejoras y cuánto costarían, para que compare con conocimiento.
Tarda en encender, se queda pensando al abrir cualquier cosa y el ventilador suena todo el rato. Suele arreglarse cambiando el disco por uno de estado sólido y limpiando lo que sobra: el mismo ordenador, a otra velocidad.
Pantalla negra, pitidos, reinicios sin avisar. Aquí toca abrirlo y comprobar fuente, placa y memoria uno por uno. Es lo que más asusta y muchas veces es la pieza más barata del conjunto.
Anuncios que salen solos, el navegador que va a páginas que usted no ha pedido o un aviso que le pide dinero. Se limpia a fondo, se comprueba que no queda nada dentro y se deja protegido para que no vuelva.
Más memoria, un disco de estado sólido o una tarjeta gráfica: un equipo de hace unos años puede volver a ir fino con dos piezas bien elegidas. Le decimos qué admite el suyo y qué mejora va a notar de verdad.
Se reinicia solo, salen avisos que no entiende o aparece esa pantalla azul con letras blancas. Suele venir de una actualización a medio instalar, de la memoria o del disco, y se localiza probando cada cosa por separado.
El wifi que va y viene, la impresora que ha dejado de aparecer o un USB que el ordenador ignora. Casi siempre es configuración o un controlador, no una avería, y se arregla en la misma visita.
Nos conectamos a su ordenador por internet, con su permiso y con usted delante viendo todo lo que hacemos. En un minuto vemos qué lo está frenando de verdad, que muchas veces es software y no la edad del equipo.
Lo que no se arregla por internet es lo que hay que tocar con las manos —cambiar el disco por un SSD, ampliar memoria, una fuente quemada—. Entonces sí vamos a Las Matas, y el desplazamiento no se cobra.
Puede acercarlo usted o pasamos a recogerlo. Si es algo que se puede ver en su casa, vamos y lo miramos allí.
Qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Si prefiere no arreglarlo, se lo devolvemos y no paga el diagnóstico.
Funcionando y explicándole en cristiano qué le hemos hecho, qué hemos cambiado y qué conviene vigilar de aquí en adelante.
Pantalla rota o con líneas, teclado que se queda con teclas muertas, bisagra suelta, batería que ya no aguanta nada, cargador que no carga o un portátil que se calienta y se apaga solo. También ampliaciones: más memoria o cambiar el disco por uno SSD, que es lo que más se nota en un equipo con años.
Como en todo lo demás, primero le decimos qué tiene y cuánto cuesta. Si la reparación se acerca al precio de un portátil nuevo, se lo diremos.
Hay cosas que solo se resuelven en su casa: el wifi que no llega a la habitación del fondo, la impresora que ningún equipo encuentra, el ordenador nuevo que hay que dejar montado con los programas y los archivos del viejo, o el router que hay que colocar en otro sitio.
Vamos a Las Matas y el desplazamiento no se cobra. Quedamos a una hora concreta, no en una franja de cuatro horas.
Mientras haga lo que usted necesita y siga recibiendo actualizaciones de seguridad. La edad por sí sola no dice nada: lo que importa es el uso que le da y si admite mejoras.
El disco SSD, con diferencia, si aún tiene uno mecánico. Es lo que hace que arranque en segundos en vez de minutos. La memoria ayuda cuando trabaja con muchas ventanas o pestañas abiertas. Le decimos cuál de las dos le va a servir más en su caso.
Sí. Le pasamos archivos, correo, marcadores y los programas que se puedan reinstalar, y se lo dejamos listo para trabajar. Y le ayudamos a elegir uno que se ajuste a lo que hace, no al más caro.
Nada. El diagnóstico y el presupuesto no se cobran. Le decimos qué tiene y cuánto costaría arreglarlo, y si decide no seguir adelante no paga nada.
Depende de la avería, y por eso se lo decimos antes de empezar. Hay reparaciones que no tocan sus datos para nada y otras en las que sí hay que intervenir sobre el disco. En ese caso se lo explicamos y acordamos qué hacer con sus archivos antes de tocar el equipo. Lo que no va a pasar nunca es que se formatee algo sin hablárselo.
Depende de lo que sea. Una limpieza de virus o un cambio de disco suele estar el mismo día o al siguiente. Si hay que pedir una pieza concreta, se lo decimos al darle el presupuesto para que no se quede esperando sin saber.
Mándenos una foto de lo que le sale en pantalla y en dos minutos le decimos si tiene pinta de arreglo fácil.
667 554 363
vsalcedo@solunoa.com