Nos conectamos a su ordenador para arreglarlo, con su permiso y con usted delante. Si es la primera vez, aquí abajo le enseñamos en tres pantallas lo que va a ver.
Se abrirá una ventana nueva y su ordenador le pedirá permiso antes de nada. Si no le hemos dado un código antes, no hay conexión posible.
Ya se está descargando el programa
Mire arriba a la derecha de su navegador: ahí aparece la flecha de descargas. Pulse sobre el archivo ISLLight para abrirlo y la conexión empezará sola.
¿No ha pasado nada? Descargar otra vez · escribir otro código
Por teléfono o por WhatsApp, y nos cuenta qué le pasa. Si es de lo que se arregla por internet, seguimos.
Se lo dictamos en ese momento. Es de un solo uso: cuando termina la sesión, ese código ya no vale para nada.
Se descarga un programa pequeño, usted acepta y entramos. Le vamos diciendo qué pulsar en cada paso.
Y esto es lo que verá en su pantalla. No es su ordenador: es una demostración.
Al meter el código, su navegador descarga un archivo llamado ISL Light Client. Púlselo para abrirlo. Si no lo ve, mírelo en la carpeta de descargas.
Windows le preguntará si permite la aplicación. Tiene que pulsar Sí. Ojo, porque viene marcado «No»: si pulsa ahí o cierra la ventana, no habrá conexión.
Se abre esta ventana pequeña y ya estamos conectados. Desde ahí puede escribirnos y, cuando quiera, cortar con el botón rojo de arriba.
Vemos su pantalla y podemos mover el ratón y escribir como si estuviéramos ahí. Usted lo ve todo en directo, no hay nada que ocurra a sus espaldas.
Miramos qué lleva dentro, qué está instalado, qué arranca solo y cómo anda el disco. Es lo que nos dice qué le pasa de verdad.
Podemos traer una herramienta que haga falta o poner a salvo un archivo suyo. Si hay que tocar algo importante, se lo decimos antes.
Actualizaciones, limpieza de virus, reparación de Windows o configuración del correo. Le vamos contando qué hacemos y para qué.
Hay un botón para cerrar la sesión y funciona en el momento, sin pedir permiso a nadie. No tiene que darnos explicaciones.
El programa se cierra solo y el código deja de servir. No se queda ningún acceso abierto ni nada instalado que arranque con el ordenador.
Cuidado con las llamadas que dicen ser de su banco o de Microsoft. Nadie de una empresa seria le va a llamar de improviso para pedirle que instale un programa o que le dé un código. Si le pasa, cuelgue y llámenos: lo miramos sin coste.
Nuestro código de sesión solo se lo damos nosotros, y siempre después de que usted nos haya llamado o escrito primero. Nunca al revés.
Si el equipo no arranca, si hay que abrirlo o si el problema es el wifi de la casa, por internet no hay nada que hacer. Entonces vamos nosotros y el desplazamiento no se cobra.
Más detalle en técnico informático a domicilio.
Si ha llegado aquí sin saber muy bien qué es una sesión remota, en servicio técnico remoto lo contamos con calma: qué se puede resolver así, qué no, y por qué es seguro.
Y si lo que quiere es que le miremos el ordenador de arriba abajo, empiece por reparación de ordenadores.
Sí, si acaba de meter el código en esta página. Windows pregunta «¿Quieres permitir que esta aplicación haga cambios en el dispositivo?» y viene marcado No por defecto — tiene que pulsar Sí a la izquierda. Es la pega con la que se atasca más gente.
Se llama ISL Light Client y ocupa poco menos de 1 MB. Es el programa que abre la sesión, se usa y se cierra. No se queda instalado ni arranca con el ordenador.
Lo más habitual es que el navegador haya bloqueado la ventana emergente. Mire arriba a la derecha por si hay un aviso de «ventana bloqueada» y permítala. Si el archivo sí se descargó, búsquelo en su carpeta de descargas y ábralo desde ahí.
Los códigos caducan: si ha pasado un rato desde que se lo dimos, pídanos otro. Compruebe también que no ha colado un espacio ni ha cambiado un cero por una letra O.
No. Al cerrar la sesión el programa se cierra y el código deja de valer. Para volver a entrar hace falta que usted nos llame otra vez y meta un código nuevo.
Cuando quiera y sin dar explicaciones. En la ventanita de ISL, arriba del todo, hay un botón rojo que dice Detener la vista de mi escritorio. Corta al instante.
Llámenos y le acompañamos por teléfono mientras lo hace.
667 554 363
vsalcedo@solunoa.com