CORREO Y TRABAJO EN LA NUBE

Microsoft 365 y Google Workspace

Implantación, migración y gestión del correo y los archivos de su empresa. Le decimos cuál de los dos le conviene, lo montamos y nos quedamos llevándolo.

El correo de una empresa no debería depender de quién lo montó hace ocho años

Es la situación más repetida en las empresas pequeñas: el correo va por el mismo sitio donde está alojada la web, alguno del equipo usa su cuenta personal para cosas del trabajo, y los archivos compartidos viven en un disco de la oficina al que no se llega desde fuera.

Funciona hasta que deja de funcionar: un correo importante que acaba en spam del cliente, alguien que se va y se lleva su cuenta, o un lunes en el que nadie puede entrar a los archivos. Pasar a Microsoft 365 o a Google Workspace no es una moda: es dejar de depender de un montaje que nadie mantiene.

¿Cuál de los dos le conviene?

Los dos son buenos y los dos cuestan parecido. La elección depende de cómo trabaja su equipo, no de cuál nos deje a nosotros más margen.

Microsoft 365

Le encaja si…

Google Workspace

Le encaja si…

Si ninguno de los dos lados le resulta evidente, no se agobie: en la primera visita lo vemos con sus equipos delante y le decimos cuál elegiríamos nosotros y por qué. Cambiar de uno a otro más adelante se puede, pero es un trabajo que conviene no repetir.

Cómo es la migración

Lo que más preocupa no es el precio, es quedarse sin correo un martes por la mañana. Por eso se prepara antes y se cambia cuando todo está listo.

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Preparación

Inventario de buzónes, dominios y dónde está cada cosa. Se crean las cuentas en el destino y se copia el histórico mientras usted sigue trabajando con normalidad.

02

El día del cambio

Se cambia la configuración del dominio y el correo empieza a entrar en el sitio nuevo. Se elige el momento de menos actividad y se acompaña equipo por equipo.

03

Y a partir de ahí

Doble factor, permisos, dispositivos y copia de seguridad. Y alguien a quien llamar cuando un usuario no entra al correo, que es lo que pasa de verdad.

El punto ciego que casi nadie mira

Mucha gente da por hecho que, al estar en la nube, sus datos ya están a salvo. No es así. Microsoft y Google se encargan de que el servicio no se caiga, pero no son su copia de seguridad: si alguien borra una carpeta compartida, si un empleado que se va vacía su buzón o si una cuenta acaba comprometida, el plazo para recuperar es limitado y después no hay marcha atrás.

Por eso, cuando montamos Microsoft 365 o Google Workspace, dejamos configurada una copia de seguridad independiente de los buzones, los archivos y los espacios de equipo.

Preguntas frecuentes

No. Se copia el histórico completo: mensajes, carpetas tal y como las tenían, contactos y calendarios. Cuando el usuario abre su cuenta nueva, se encuentra lo mismo que tenía antes.

La idea es que no haya corte. El grueso del trabajo se hace antes, con todo funcionando, y el cambio se programa en el momento de menos actividad. Lo normal es que la gente note el cambio al abrir el correo, no antes.

No. Se conserva su dominio y sus direcciones tal cual. Lo que cambia es dónde vive el buzón, no cómo le escriben sus clientes.

No. Se trabaja sobre lo que ya tiene. Si algún equipo está tan justo que va a dar problemas, se lo diremos antes, pero no es una condición para empezar.

Sí. Nos ocupamos del alta, de las bajas cuando alguien se va y de ajustar el número de cuentas cuando el equipo crece o mengua, para que no pague por usuarios que ya no están.

Es un caso muy común. Se revisa lo que hay —permisos, cuentas antiguas, doble factor, reglas de correo raras— y se ordena sin empezar de cero. No siempre hace falta migrar: a veces basta con arreglar.

¿Hablamos de cómo tenéis montado el correo?

Le decimos qué tiene hoy, qué le conviene y qué supondría el cambio. Sin compromiso.
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