Vamos a su casa, a una hora concreta y no en una franja de cuatro horas. El desplazamiento y el diagnóstico no se cobran.
Diagnóstico sin coste · Presupuesto cerrado antes de empezar · Nada se toca sin avisarle
Buena parte de las visitas que hacemos no son por una avería. Son por cosas que no se pueden resolver desde fuera porque el problema no está en el ordenador: está en la casa, en cómo está montado todo. Un caso de los habituales:
«Me he comprado un ordenador nuevo y lleva dos semanas en la caja. No me atrevo a montarlo y perder lo que tenía en el viejo.»
Para eso vamos. Nos llevamos una tarde, lo dejamos todo montado y funcionando — y antes de irnos le explicamos lo que hemos tocado, para que la casa no dependa de que usted nos llame cada vez.
En el salón va bien y arriba no hay manera. Medimos dónde cae la señal y le decimos qué hace falta de verdad: a veces solo mover el router, a veces un punto de acceso.
La ve un equipo y otro no, o dejó de aparecer sin más. Casi nunca es la impresora: se deja con dirección fija y configurada en todos los equipos y móviles de la casa.
Se lo dejamos montado con sus programas, su correo y sus archivos del equipo anterior, sin las cosas que vienen de fábrica y no usa nadie. Listo para trabajar el mismo día.
Ha cambiado de operador y ya no funciona la mitad de las cosas, o el router está donde lo dejó el instalador y no donde conviene. Lo recolocamos y lo dejamos con la red en orden.
Dos o tres ordenadores en casa que deberían compartir archivos, un disco de red o una copia de seguridad para todos. Se monta y se le explica cómo usarlo.
A veces no hace falta arreglar nada: hace falta que alguien le enseñe cómo se hace, sin prisa y sin palabras raras. También vamos para eso.
Si por lo que nos cuenta parece cosa de software, se lo decimos y lo probamos primero en remoto: nos conectamos con su permiso y muchas veces queda resuelto en ese rato, sin que usted espere a nadie ni reserve una tarde.
Preferimos ahorrarle la visita aunque la visita sea nuestro trabajo. Y si al mirarlo hay que ir, vamos: el desplazamiento no se cobra.
Puede acercarlo usted o pasamos a recogerlo. Si es algo que se puede ver en su casa, vamos y lo miramos allí.
Qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Si prefiere no arreglarlo, se lo devolvemos y no paga el diagnóstico.
Funcionando y explicándole en cristiano qué le hemos hecho, qué hemos cambiado y qué conviene vigilar de aquí en adelante.
Quedamos a una hora concreta y nos ajustamos a ella. Si por lo que sea nos retrasamos, le avisamos antes: no le vamos a dejar la mañana entera reservada esperando.
También se puede cuadrar a primera hora, a última o un sábado si entre semana le deja tirado.
Antes de irnos le contamos qué hemos tocado y por qué, en castellano. Si hay algo que puede resolver usted la próxima vez, se lo dejamos apuntado.
La idea no es que dependa de nosotros para todo, sino que la casa funcione y sepa dónde mirar cuando algo falle.
Nada. El desplazamiento y el diagnóstico no se cobran. Si al ver el problema decide no seguir adelante, no paga por la visita.
Se puede cuadrar. Si entre semana no le viene bien, díganos qué hueco tiene y buscamos la forma. Lo que no hacemos es darle una franja de cuatro horas y que se pase la mañana esperando.
Vamos igual. Enseñar a usar algo, dejar el móvil sincronizado con el ordenador o poner orden en las fotos es trabajo tan válido como cambiar un disco, y para mucha gente más útil.
No compre nada hasta que lo veamos. Es muy fácil acabar con un repetidor que no hacía falta o un cable que no era. Le decimos qué necesita de verdad y puede comprarlo usted o traerlo nosotros.
Por la Sierra de Madrid y el noroeste: de Cercedilla y Los Molinos hasta Las Rozas y Majadahonda, pasando por Villalba, Galapagar, El Escorial y Colmenar Viejo. Si su pueblo no está en la lista, pregúntenos igualmente.
Se lo decimos en el momento, con el presupuesto y el plazo. Nos lo llevamos y se lo devolvemos en su casa, también sin coste de desplazamiento.
Cuéntenos qué necesita y le decimos si hace falta ir o se resuelve por internet.
667 554 363
vsalcedo@solunoa.com