Vamos a Galapagar y a las urbanizaciones. Lo miramos sin coste, le decimos qué tiene y cuánto cuesta, y usted decide con el precio delante.
Diagnóstico sin coste · Presupuesto cerrado antes de empezar · Nada se toca sin avisarle
En Galapagar hay muchas casas grandes y con más de una planta, y ahí la mitad de las quejas que parecen del ordenador son en realidad de la señal que le llega. Uno cambia de equipo pensando que va lento y sigue igual, porque el equipo nunca fue el problema. Un caso de los habituales:
«En el salón va bien, pero arriba no hay manera: se corta, tarda, se cae la videollamada. Y yo trabajo arriba.»
Antes de decirle que se compre nada, medimos dónde llega la señal y dónde no. Muchas veces se resuelve moviendo el router de sitio o poniendo un punto de acceso donde toca. Y si además el equipo tiene lo suyo, se lo decimos por separado para que no pague dos cosas creyendo que arregla una.
Tarda en encender, se queda pensando al abrir cualquier cosa y el ventilador suena todo el rato. Suele arreglarse cambiando el disco por uno de estado sólido y limpiando lo que sobra: el mismo ordenador, a otra velocidad.
Pantalla negra, pitidos, reinicios sin avisar. Aquí toca abrirlo y comprobar fuente, placa y memoria uno por uno. Es lo que más asusta y muchas veces es la pieza más barata del conjunto.
Anuncios que salen solos, el navegador que va a páginas que usted no ha pedido o un aviso que le pide dinero. Se limpia a fondo, se comprueba que no queda nada dentro y se deja protegido para que no vuelva.
Más memoria, un disco de estado sólido o una tarjeta gráfica: un equipo de hace unos años puede volver a ir fino con dos piezas bien elegidas. Le decimos qué admite el suyo y qué mejora va a notar de verdad.
Se reinicia solo, salen avisos que no entiende o aparece esa pantalla azul con letras blancas. Suele venir de una actualización a medio instalar, de la memoria o del disco, y se localiza probando cada cosa por separado.
El wifi que va y viene, la impresora que ha dejado de aparecer o un USB que el ordenador ignora. Casi siempre es configuración o un controlador, no una avería, y se arregla en la misma visita.
Nos conectamos a su ordenador por internet, con su permiso y con usted delante viendo todo lo que hacemos. La conexión tarda menos de un minuto: lentitud, virus, errores de Windows, correo o impresoras se resuelven sin que se levante de la silla.
Lo que no se arregla por internet es lo que hay que ver en la casa —la cobertura del wifi, un router mal colocado, una fuente quemada o un disco roto—. Entonces sí vamos a Galapagar, y el desplazamiento no se cobra.
Puede acercarlo usted o pasamos a recogerlo. Si es algo que se puede ver en su casa, vamos y lo miramos allí.
Qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Si prefiere no arreglarlo, se lo devolvemos y no paga el diagnóstico.
Funcionando y explicándole en cristiano qué le hemos hecho, qué hemos cambiado y qué conviene vigilar de aquí en adelante.
Pantalla rota o con líneas, teclado que se queda con teclas muertas, bisagra suelta, batería que ya no aguanta nada, cargador que no carga o un portátil que se calienta y se apaga solo. También ampliaciones: más memoria o cambiar el disco por uno SSD, que es lo que más se nota en un equipo con años.
Como en todo lo demás, primero le decimos qué tiene y cuánto cuesta. Si la reparación se acerca al precio de un portátil nuevo, se lo diremos.
Hay cosas que solo se resuelven en su casa, y en Galapagar la más pedida es el wifi: que llegue arriba, que llegue al estudio del fondo, que no se corte al salir al porche. También la impresora que ningún equipo encuentra, el ordenador nuevo que hay que dejar montado con los archivos del viejo o el router que hay que colocar en otro sitio.
Vamos a Galapagar y a las urbanizaciones, y el desplazamiento no se cobra. Quedamos a una hora concreta, no en una franja de cuatro horas.
Sí, y es de lo que más nos piden por aquí. Vamos a la casa, medimos dónde cae la señal y le decimos qué hace falta de verdad: a veces solo mover el router, a veces un punto de acceso. Le damos el presupuesto antes de comprar nada.
Espere a que lo veamos. Los repetidores baratos suelen partir la red en dos y dejan el móvil colgado de la señal mala, con lo que el problema parece otro. Según cómo sea su casa puede que le sirva, y se lo diremos; pero muchas veces hay una solución mejor por un precio parecido.
Sí, a Galapagar pueblo y a las urbanizaciones de alrededor. El desplazamiento no se cobra. Díganos la dirección y quedamos a una hora concreta.
Nada. El diagnóstico y el presupuesto no se cobran. Le decimos qué tiene y cuánto costaría arreglarlo, y si decide no seguir adelante no paga nada.
Depende de la avería, y por eso se lo decimos antes de empezar. Hay reparaciones que no tocan sus datos para nada y otras en las que sí hay que intervenir sobre el disco. En ese caso se lo explicamos y acordamos qué hacer con sus archivos antes de tocar el equipo. Lo que no va a pasar nunca es que se formatee algo sin hablárselo.
Se lo diremos con honestidad, aunque nos deje sin trabajo. Como norma, si la reparación cuesta más o menos lo mismo que un equipo nuevo equivalente, no le compensa. En un ordenador de pocos años que solo va lento, casi siempre sí compensa.
Mándenos una foto de lo que le sale en pantalla y en dos minutos le decimos si tiene pinta de arreglo fácil.
667 554 363
vsalcedo@solunoa.com