Miramos su ordenador sin cobrarle el diagnóstico. Empezamos por internet, en el momento, y solo subimos a Cercedilla si de verdad hay que abrirlo.
Diagnóstico sin coste · Presupuesto cerrado antes de empezar · Nada se toca sin avisarle
En Cercedilla ese ordenador suele ser el de toda la casa: los deberes, los papeles, las fotos de quince años, la impresora que unos días aparece y otros no. Por eso da tanto respeto tocarlo. Un caso de los que más nos llegan:
«Tarda cinco minutos en encender, le han salido barras en el navegador que yo no he puesto y ya no me atrevo a tocar nada, que ahí están todas las fotos.»
Nada de eso significa que el ordenador esté para tirar. Es software, y se arregla sin llevárselo de casa. Nos conectamos, usted lo ve todo, y antes de tocar sus archivos se lo decimos.
Tarda en encender, se queda pensando al abrir cualquier cosa y el ventilador suena todo el rato. Suele arreglarse cambiando el disco por uno de estado sólido y limpiando lo que sobra: el mismo ordenador, a otra velocidad.
Pantalla negra, pitidos, reinicios sin avisar. Aquí toca abrirlo y comprobar fuente, placa y memoria uno por uno. Es lo que más asusta y muchas veces es la pieza más barata del conjunto.
Anuncios que salen solos, el navegador que va a páginas que usted no ha pedido o un aviso que le pide dinero. Se limpia a fondo, se comprueba que no queda nada dentro y se deja protegido para que no vuelva.
Más memoria, un disco de estado sólido o una tarjeta gráfica: un equipo de hace unos años puede volver a ir fino con dos piezas bien elegidas. Le decimos qué admite el suyo y qué mejora va a notar de verdad.
Se reinicia solo, salen avisos que no entiende o aparece esa pantalla azul con letras blancas. Suele venir de una actualización a medio instalar, de la memoria o del disco, y se localiza probando cada cosa por separado.
El wifi que va y viene, la impresora que ha dejado de aparecer o un USB que el ordenador ignora. Casi siempre es configuración o un controlador, no una avería, y se arregla en la misma visita.
Nos conectamos a su ordenador por internet, con su permiso y con usted delante viendo todo lo que hacemos. La sesión gasta muy poca conexión, así que funciona igual aunque en su casa la fibra vaya justa: lentitud, virus, errores de Windows, correo o impresoras se resuelven sin que nadie suba el puerto.
Lo que no se arregla por internet es lo que hay que tocar con las manos —una fuente quemada, un disco roto, una ampliación de memoria—. Entonces sí subimos a Cercedilla, y el desplazamiento no se cobra.
Puede acercarlo usted o pasamos a recogerlo. Si es algo que se puede ver en su casa, vamos y lo miramos allí.
Qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Si prefiere no arreglarlo, se lo devolvemos y no paga el diagnóstico.
Funcionando y explicándole en cristiano qué le hemos hecho, qué hemos cambiado y qué conviene vigilar de aquí en adelante.
Pantalla rota o con líneas, teclado con teclas muertas, bisagra suelta, batería que ya no aguanta nada, cargador que no carga o un portátil que se calienta y se apaga solo. También ampliaciones: más memoria o cambiar el disco por uno SSD, que es lo que más se nota en un equipo con años.
Como en todo lo demás, primero le decimos qué tiene y cuánto cuesta. Si la reparación se acerca al precio de un portátil nuevo, se lo diremos.
Hay cosas que solo se resuelven en su casa: el wifi que no llega al piso de arriba, la impresora que ningún equipo encuentra, el ordenador nuevo que hay que dejar montado con los programas y los archivos del viejo, o el router que hay que colocar en otro sitio.
Subimos a Cercedilla, también a las urbanizaciones, y el desplazamiento no se cobra. Quedamos a una hora concreta, no en una franja de cuatro horas.
Sí, y a las casas de arriba también. Cercedilla está dentro de nuestra zona habitual junto con Los Molinos, Guadarrama y Collado Mediano. Díganos la dirección y quedamos; el desplazamiento no se cobra.
Casi siempre sí, y suele costar menos de lo que teme, porque lo que tiene ese equipo no es una avería sino meses sin encender. Antes de gastarse nada le decimos qué le pasa y cuánto costaría. Si no le compensa, se lo diremos aunque nos deje sin trabajo.
Si es algo de software, sí: nos conectamos por internet y usted lo ve desde donde esté. Si hay que abrir el equipo, necesitamos entrar, así que lo cuadramos con un fin de semana o con quien tenga las llaves.
Sí. La sesión remota consume muy poco, mucho menos que ver un vídeo. Con una conexión modesta se trabaja perfectamente. Si aun así no aguanta, lo vemos en el momento y pasamos a plan B sin cobrarle el intento.
Depende de la avería, y por eso se lo decimos antes de empezar. Hay reparaciones que no tocan sus datos para nada y otras en las que sí hay que intervenir sobre el disco. En ese caso se lo explicamos y acordamos qué hacer con sus archivos antes de tocar el equipo. Lo que no va a pasar nunca es que se formatee algo sin hablárselo.
Nada. El diagnóstico y el presupuesto no se cobran. Le decimos qué tiene y cuánto costaría arreglarlo, y si decide no seguir adelante se lleva su ordenador sin pagar.
Mándenos una foto de lo que le sale en pantalla y en dos minutos le decimos si tiene pinta de arreglo fácil.
667 554 363
vsalcedo@solunoa.com