Antes de dar su ordenador por perdido, déjenos verlo. El diagnóstico no se cobra y el presupuesto lo tiene antes de que toquemos nada.
Diagnóstico sin coste · Presupuesto cerrado antes de empezar · Nada se toca sin avisarle
Hay una respuesta muy cómoda para quien vende ordenadores: «eso ya tiene muchos años, cómprese otro». A veces es verdad. Muchas otras es simplemente lo más rápido de decir. Un caso de los habituales:
«Me han dicho que ya tiene muchos años y que me compre otro. Pero a mí me hace todo lo que necesito.»
Si a usted le hace lo que necesita, esa es la medida correcta, no la edad del equipo. Le decimos qué le pasa realmente y cuánto cuesta dejarlo bien, y usted compara ese número con el de uno nuevo. Si sale a cuenta comprar, también se lo diremos.
Tarda en encender, se queda pensando al abrir cualquier cosa y el ventilador suena todo el rato. Suele arreglarse cambiando el disco por uno de estado sólido y limpiando lo que sobra: el mismo ordenador, a otra velocidad.
Pantalla negra, pitidos, reinicios sin avisar. Aquí toca abrirlo y comprobar fuente, placa y memoria uno por uno. Es lo que más asusta y muchas veces es la pieza más barata del conjunto.
Anuncios que salen solos, el navegador que va a páginas que usted no ha pedido o un aviso que le pide dinero. Se limpia a fondo, se comprueba que no queda nada dentro y se deja protegido para que no vuelva.
Más memoria, un disco de estado sólido o una tarjeta gráfica: un equipo de hace unos años puede volver a ir fino con dos piezas bien elegidas. Le decimos qué admite el suyo y qué mejora va a notar de verdad.
Se reinicia solo, salen avisos que no entiende o aparece esa pantalla azul con letras blancas. Suele venir de una actualización a medio instalar, de la memoria o del disco, y se localiza probando cada cosa por separado.
El wifi que va y viene, la impresora que ha dejado de aparecer o un USB que el ordenador ignora. Casi siempre es configuración o un controlador, no una avería, y se arregla en la misma visita.
Nos conectamos a su ordenador por internet, con su permiso y con usted delante viendo todo lo que hacemos. La conexión tarda menos de un minuto y sirve también para lo primero de todo: saber si de verdad tiene algo grave o solo está cargado de años.
Lo que no se arregla por internet es lo que hay que tocar con las manos —una fuente quemada, un disco roto, una ampliación de memoria—. Entonces sí vamos a Colmenarejo, y el desplazamiento no se cobra.
Puede acercarlo usted o pasamos a recogerlo. Si es algo que se puede ver en su casa, vamos y lo miramos allí.
Qué tiene, qué cuesta y cuánto tarda. Si prefiere no arreglarlo, se lo devolvemos y no paga el diagnóstico.
Funcionando y explicándole en cristiano qué le hemos hecho, qué hemos cambiado y qué conviene vigilar de aquí en adelante.
Pantalla rota o con líneas, teclado que se queda con teclas muertas, bisagra suelta, batería que ya no aguanta nada, cargador que no carga o un portátil que se calienta y se apaga solo. También ampliaciones: más memoria o cambiar el disco por uno SSD, que es lo que más se nota en un equipo con años.
Como en todo lo demás, primero le decimos qué tiene y cuánto cuesta. Si la reparación se acerca al precio de un portátil nuevo, se lo diremos.
Hay cosas que solo se resuelven en su casa: el wifi que no llega a la habitación del fondo, la impresora que ningún equipo encuentra, el ordenador nuevo que hay que dejar montado con los programas y los archivos del viejo, o el router que hay que colocar en otro sitio.
Vamos a Colmenarejo y el desplazamiento no se cobra. Quedamos a una hora concreta, no en una franja de cuatro horas.
Con dos números: lo que cuesta la reparación y lo que costaría un equipo equivalente hoy. Se los damos los dos y decide usted. Si la reparación se acerca al precio del nuevo, se lo diremos aunque nos deje sin el trabajo.
Muchas veces sí, y por poco dinero. Cambiar el disco por uno SSD y añadir memoria es lo que más se nota: un equipo que tardaba minutos en arrancar puede quedarse en segundos. Le decimos si el suyo admite esas mejoras antes de que se gaste nada.
Le ayudamos a elegir uno que se ajuste a lo que hace de verdad, no al más caro, y le pasamos sus programas y sus archivos al nuevo para que no pierda nada por el camino. Se lo dejamos listo para trabajar.
Nada. El diagnóstico y el presupuesto no se cobran. Le decimos qué tiene y cuánto costaría arreglarlo, y si decide no seguir adelante no paga nada.
Depende de la avería, y por eso se lo decimos antes de empezar. Hay reparaciones que no tocan sus datos para nada y otras en las que sí hay que intervenir sobre el disco. En ese caso se lo explicamos y acordamos qué hacer con sus archivos antes de tocar el equipo. Lo que no va a pasar nunca es que se formatee algo sin hablárselo.
Sí, y el desplazamiento no se cobra. Aunque muchas veces no hace falta: si es software, se resuelve por internet en el momento.
Mándenos una foto de lo que le sale en pantalla y en dos minutos le decimos si tiene pinta de arreglo fácil.
667 554 363
vsalcedo@solunoa.com